Osho habla sobre las drogas

Cada Domingo por la mañana, en lugar de ir a la iglesia, tu solo ¡daté un un viaje!

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Terence McKenna: Instituciones (video)

Terence McKenna habla sobre las instituciones que han reemplazado la realidad en nuestro mundo, mediante los medios propagandísticos se difunde una falsa cultura que pretende seguir manteniendo a las masas dormidas.

Las instituciones que han tomado poder en nuestro mundo, que venden mediante propaganda una falsa democracia, han construido obstáculos para el Despertar Espiritual, son enemigos de la Conciencia, ahora en era de la re-emergencia espiritual, las cosas deben cambiar.

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Osho: “Conciencia” (libro)

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Una de las cosas más importantes que hay que entender del hombre es que el hombre está dormido. Aun cuando cree que está despierto, no lo está. Su estado de vigilia es muy frágil; su estado de vigilia es tan insignificante que carece por completo de importancia. Su vigilia es sólo una bonita palabra, pero totalmente vacía.

Uno duerme de noche, duerme de día… desde el nacimiento hasta la muerte, uno va cambiando sus pautas de sueño; pero nunca llega a despertar de verdad. Sólo porque hayas abierto los ojos, no te engañes a ti mismo pensando que estás despierto. A menos que se te abran los ojos interiores, a menos que tu interior se llene de luz, a menos que puedas verte a ti mismo, ver quién eres… no creas que estás despierto. Esa es la mayor ilusión en la que vive el hombre. Y si uno se convence de que está verdaderamente despierto, entonces ya no tiene sentido hacer ningún esfuerzo por despertar.

Lo primero que debes grabarte bien en el corazón es que estás dormido, completamente dormido. Estás soñando, un día tras otro. A veces sueñas con los ojos abiertos y otras veces con los ojos cerrados, pero estás soñando… tú mismo eres un sueño. Todavía no eres una realidad.

Alex Grey Despertar

Por supuesto, cualquier cosa que hagas en un sueño carece de sentido. Cualquier cosa que pienses es insustancial; cualquier cosa que proyectes seguirá formando parte de tus sueños y nunca te permitirá ver la realidad. Por eso todos los budas han insistido en una única cosa: ¡Despierta! Continuamente, a lo largo de los siglos, todas sus enseñanzas se pueden resumir en una sola frase: debes despertar. Y para ello han ideado métodos, estrategias, han creado contextos y espacios y campos de energía en los que un choque te puede hacer despertar.

Sí, a menos que sufras un choque que te sacuda de arriba a abajo, no despertarás. El sueño ha durado tanto que ha llegado al centro mismo de tu ser; estás empapado en él. Cada célula de tu cuerpo y cada fibra de tu mente se han llenado de sueño. No es un fenómeno de poca monta. Por eso se necesita un gran esfuerzo para mantenerse alerta, atento, vigilante. Para convertirse en un testigo.

Si hay una cuestión en la que están de acuerdo todos los budas del mundo, es esta: Que el hombre, tal como es, está dormido y debería des- pertar. El despertar es el objetivo y el despertar es la esencia de todas sus enseñanzas. Zaratustra, Lao Tzu, Jesús, Buda, Bahauddin, Kabir, Nanak… todos los despiertos han enseñado una única lección. En diferentes idiomas, con diferentes metáforas, pero su canción es la misma. Así como el mar tiene un sabor salado, ya se pruebe por el norte o por el sur, por el este o por el oeste, el sabor de la condición búdica es el estado de vigilia.

Pero si sigues creyendo que ya estás despierto, no harás ningún esfuerzo. Te parecerá que no tiene sentido hacer esfuerzo alguno. ¿Para qué molestarse?

Y habéis creado religiones, dioses, oraciones, ritos, sacados de los sueños. Vuestros dioses son parte de vuestros sueños, como todo lo demás. Vuestra política es parte de vuestros sueños, vuestras religiones son parte de vuestros sueños, vuestra poesía, vuestra pintura, vuestro arte… todo lo que hacéis. Como estáis dormidos, hacéis cosas según vuestro estado mental.

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Vuestros dioses no pueden ser diferentes de vosotros. ¿Quién los va a crear? ¿Quién les dará cuerpo, forma y color? Vosotros los creáis, vosotros los esculpís; tienen ojos como los vuestros, narices como las vuestras… ¡y mentes como las vuestras! El Dios del Antiguo Testamento dice: «Soy un Dios muy celoso.» Vamos a ver: ¿quién ha creado este Dios tan celoso? Dios no puede ser celoso, y si Dios es celoso, entonces ¿qué tiene de malo ser celoso? Si hasta Dios es celoso, ¿por qué tú habrías de pensar que estás haciendo algo malo cuando sientes celos? ¡Los celos son algo divino!

El Dios del Antiguo Testamento dice: «Soy un Dios muy colérico. Si no cumplís mis mandamientos, os destruiré. Os arrojaré al fuego del infierno para toda la eternidad. Y como soy celoso, sigue diciendo Dios, no debéis adorar a nadie más. No puedo tolerarlo. ¿Quién creó semejante Dios? Esta imagen tuvo que crearse a partir de nuestros propios celos, de nuestra propia cólera. Es una proyección, una sombra nuestra. Un eco del hombre y de nadie más. Y lo mismo se puede decir de todos los dioses de todas las religiones.

Por eso Buda nunca hablaba de Dios. «¿Qué sentido tiene hablarle de Dios a gente que está dormida? Escucharán en sueños. Soñarán con lo que se les diga y crearán sus propios dioses que serán completamente falsos, completamente absurdos. Es mejor prescindir de tales dioses.»

Por eso a Buda no le interesa hablar de dioses. Lo único que le interesa es despertaros.

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Se dice que un maestro budista iluminado estaba sentado una tarde a la orilla de un río, disfrutando del sonido del agua, del sonido del viento que pasaba a través de las hojas. Se le acercó un hombre y le preguntó:

-¿Puedes decirme en una sola palabra la esencia de tu religión

El maestro permaneció callado, en silencio absoluto, como si no hubiera oído la pregunta. El hombre insistió:

-¿Estás sordo o qué?

El maestro dijo:

-He oído tu pregunta y la he respondido. El silencio es la respuesta.

He permanecido en silencio. Esa pausa, ese intervalo, era mi respuesta: El hombre dijo:

-No puedo entender una respuesta tan misteriosa. ¿No puedes ser un poco más claro?

Entonces el maestro escribió en la arena con el dedo la palabra «Meditación» en letras pequeñas.

-Eso puedo leerlo -dijo el hombre-. Esto es algo mejor que lo del principio. Al menos tengo una palabra sobre la que reflexionar. Pero ¿no puedes decirlo un poco más claro?

El maestro volvió a escribir «MEDITACIÓN», pero esta vez en letras más grandes. El hombre se sentía un poco incómodo, desconcertado, ofendido, irritado.

-¿Otra vez escribes «meditación»? ¿No puedes decírmelo más
claro?

Y el maestro escribió en letras mayúsculas muy grandes «MEDITACIÓN».

-Me parece que estás loco -dijo el hombre.

-Ya he descendido mucho -dijo el maestro-. La primera respuesta era la respuesta correcta, la segunda no era tan correcta, la tercera estaba aún más equivocada, la cuarta era ya muy incorrecta… porque cuando escribes «MEDITACIÓN» en letras mayúsculas, creas con ello un dios.

Por eso la palabra Dios se escribe con D mayúscula. Cada vez que quieres que algo sea supremo, definitivo, lo escribes con mayúscula.

-Ya he cometido un pecado -dijo el maestro. Borró todas las palabras que había escrito y dijo-: Por favor, escucha mi primera respuesta. Sólo con ella te he dicho la verdad.

El silencio es el espacio en el que uno despierta, y la mente ruidosa es el espacio en el que uno permanece dormido. Si tu mente continúa parloteando, estás dormido. Si te sientas en silencio, si la mente desaparece y puedes oír el canto de los pájaros y no hay mente en tu interior, un silencio… este silbido del pájaro, este gorjeo, y ninguna mente funcionando dentro de tu cabeza, silencio total… entonces la conciencia aflora en ti. No viene de fuera, surge dentro de ti, crece en ti. Por lo demás, recuerda: estás dormido.

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Osho: “Libro Naranja” (meditaciones)

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Osho – El Libro Naranja.pdf (561 KB)

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– Vipassana.

La mente es muy seria, y la meditación carece totalmente de seriedad.
Cuando yo digo esto puede que tú te asombres, porque la gente habla muy seriamente acerca de la meditación. Pero la meditación no es una cosa muy seria…es como el juego, no serio…sincero, pero no serio.
Esto no es algo como el trabajo, es más como un juego. El juego no es una actividad…aun cuando no es activo, no es una actividad. El juego es sólo placer.

La actividad no va a ninguna parte, no tiene motivación alguna…más bien es solamente energía pura, fluyendo. Pero es difícil, porque estamos demasiado envueltos en actividad. Hemos estado siempre tan activos que la actividad se ha convertido en una obsesión profundamente enraizada.

Incluso cuando dormimos estamos activos. Hasta cuando pensamos en relajarnos estamos activos.
Incluso a la relación la transformamos en una actividad; hacemos un esfuerzo para relajarnos. ¡Esto es absurdo! Pero sucede debido a los hábitos de robot de la mente. Entonces ¿qué hacer?

Solamente la no-actividad te conduce a tu centro interno, pero la mente no puede concebir cómo no estar activa.
Entonces ¿qué hacer?

He ideado una forma. Y el medio es ser activo hasta tal extremo que la actividad simplemente cese; ser tan locamente activo, que la mente, que está añorando la actividad, sea expulsada de tu sistema…sólo entonces, después de una profunda catarsis, puedes caer en la no-actividad y tener un vislumbre de ese mundo que no es el mundo del esfuerzo.

Una vez que conoces este mundo, puedes moverte dentro de él sin ningún esfuerzo.

Una vez que has sentido cómo estar aquí y ahora, sin hacer nada, te puedes mover dentro de esto en cualquier momento; puedes permanecer en esto dondequiera.

Finalmente, puedes estar activo externamente y profundamente inactivo en tu interior.
Los métodos catárticos son invenciones modernas.

Estos no eran necesarios en los tiempos de Buda, porque la gente no estaba tan reprimida. La gente era natural, la gente vivía vidas primitivas, vidas incivilizadas, espontáneas.

Es por eso que Buda entregó directamente el Vipassana a la gente. Vipassana significa súbita comprensión interna. Pero ahora no puedes practicar Vipassana directamente. Y los profesores que enseñan Vipassana directamente no pertenecen a este siglo; están atrasados en dos mil años.

Sí, puede que algunas veces ellos ayuden a una o dos personas entre un centenar, pero eso no puede hacer mucho.
Yo estoy introduciendo métodos catárticos, de manera que lo que la civilización te ha hecho pueda ser deshecho…de manera que puedas ser primitivo nuevamente.

Desde ese estado primitivo, desde esa inocencia primal, la súbita comprensión interna se vuelve de fácil acceso.

– OSHO HABLA ACERCA DEL VIPASSANA

Sentado en silencio… simplemente comienza a observar tu respiración.

La manera más fácil de observar es en la entrada de la nariz.

Cuando la respiración entra. Siente el contacto del aire en la entrada de la nariz…. obsérvalo ahí.

El contacto será más fácil de observar, la respiración será demasiado sutil: al comienzo, sólo observa el contacto.

La respiración entra y la sientes entrando: obsérvala.

Y entonces síguela…ve con ella.

Descubrirás que llega a un punto en donde se detiene… en algún lugar cerca del ombligo, durante un instante muy, muy pequeño; durante un instante se detiene.

Entonces se dirige nuevamente hacia fuera: síguela, siente nuevamente el contacto… el aire saliendo por la nariz. Síguela hacia fuera.

Llegarás nuevamente a un punto en que la respiración se detiene durante un instante. Entonces el ciclo se reinicia nuevamente. Inhalación…brecha…exhalación… brecha… inhalación… brecha.

Esa brecha es el fenómeno más misterioso en tu interior.

Cuando la inhalación entra y se detiene, y no hay movimiento, ese es el momento en que uno puede encontrarse con Dios…

O cuando la exhalación se detiene y no hay movimiento. Recuerda, no se trata de que tú la detengas, se detiene por sí sola. Si tú la detienes errarás totalmente el punto… porque el hacedor intervendrá y el observador desaparecerá. No debes hacer nada respecto a esto.

No debes cambiar el patrón de la respiración; ni tampoco debes inhalar o exhalar.

No es como e Pranayama del yoga, en donde comienzas a manipular la respiración, no es eso. No tocas el aliento en forma alguna: permites su naturalidad, su flujo natural. Cuando sale de ti, lo sigues… Cuando entra en ti, lo sigues.

Y pronto te darás cuenta de que existen dos brechas.

En esas dos brechas está la puerta.

Y en esas dos brechas comprenderás que la respiración en sí no es la vida. Quizás es alimento para la vida, igual que otro alimento, pero no la vida misma. Cuando la respiración se detiene, tú estás ahí, perfectamente ahí; estás totalmente consciente, perfectamente consciente.

La respiración se ha detenido, la respiración ya no está presente, y tú estás ahí.

Y una vez que continúas observando esta respiración, lo que Buda llamó Vipassana o Anpanasati Yoga, si sigues observándola, observándola, observándola… lenta… lentamente, verás que la brecha se hace más y más grande.

Finalmente, sucede que la brecha se mantiene durante varios minutos.

Una inhalación entra y la brecha… y durante minutos el aliento no sale.

Todo se ha detenido; el mundo se ha detenido, el tiempo se ha detenido, el pensamiento se ha detenido. Porque cuando el aliento se detiene no es posible pensar.

Y cuando la respiración se detiene durante varios minutos… el pensar es absolutamente imposible.

El proceso del pensamiento requiere continuamente de oxígeno, y tu proceso de pensamiento y tu respiración están en profunda interrelación.

Cuando estás enojado, tu respiración tiene un ritmo diferente; cuando estás sexualmente excitado tienes un ritmo diferente de respiración; cuando estás silencioso, un ritmo respiratorio diferente; cuando estás triste, nuevamente un ritmo diferente.

Tu respiración se altera junto con los estados de ánimo de la mente.

Y viceversa también es cierto: cuando la respiración cambia, los estados de ánimo de la mente cambian.

Y cuando el aliento se detiene, la mente se detiene.

En esa detención de la mente el mundo entero se detiene, porque la mente es el mundo… En esa detención llegas a conocer por primera vez lo que es el aliento dentro del aliento… la vida dentro de la vida.

Esa experiencia es liberadora.

Esa experiencia te hace consciente de Dios… y Dios no es una persona… sino la experiencia de la vida misma.

Primero tienes que bailar, de manera que tu armadura se desplome en el baile.
Primero tienes que gritar de alegría y cantar, de manera que tu vida se vuelva más vital.

Primero tienes que hacer catarsis, de manera que todo lo que has reprimido sea arrojado fuera y tu cuerpo sea purificado de toxinas y venenos, y que también tu Psique se purifique de heridas y traumas reprimidas.

Cuando esto ha ocurrido y te has vuelto capaz de reír, te has vuelto capaz de amar… entonces: Vipassana.

Osho
– VIPASSANA MEDITACIÓN DE LA COMPRENSIÓN INTERNA

Busca un lugar cómodo para sentarte durante 45 a 60 minutos.

Es beneficioso sentarse a la misa hora y en el mismo lugar todos los días, y no es necesario que sea un lugar silencioso.Experimenta hasta que encuentres la situación en que te encuentres mejor. Puedes sentarte una o dos veces al día, más no lo hagas durante al menos una hora después de comer o antes de dormir.

Es importante que te sientes con tu espalda y cabeza derechos… tus ojos deben estar cerrados y el cuerpo tan quieto como sea posible.

Un banco de meditación puede ayudar, o una silla de espalda recta o almohadones.
No hay técnica especial de respiración: la respiración normal o natural está bien.

El Vipassana está basado en la conciencia de la respiración, así que debe observarse el ascenso y descenso de cada respiración, dondequiera que la sensación sea sentida con más claridad: en la nariz, en el área del estómago o en el plexo solar.

El Vipassana no es concentración y no constituye un objetivo el permanecer observando la respiración durante una hora completa.

Cuando surgen pensamientos, sentimientos o sensaciones, o cuando percibes sonidos, colores y brisas provenientes de afuera, permite simplemente que la atención se centre en ellos.
Cualquier cosa que surja puede ser observada como nubes que pasan por el cielo. Ni te aferres a ellas ni las rechaces.

Dondequiera que existan posibilidades de elegir donde poner tu atención, regresa a la conciencia de la respiración.

Recuerda: no se espera que suceda nada especial. No hay éxito ni fracaso, ni tampoco existe el progreso. No hay nada que resolver o analizar, pero pueden surgir comprensiones súbitas acerca de cualquier cosa.

Las preguntas y problemas pueden ser percibidos como misterios para ser disfrutados.

– OSHO HABLA ACERCA DE LA OLA ASCENDENTE DE ENERGÍA QUE ES FRECUENTEMENTE SENTIDA POR LOS QUE COMIENZAN A HACER VIPASSANA

En Vipassana, puede suceder alguna vez que uno se sienta muy sensual, dado que estás tan silente y la energía no es disipada.

Comúnmente se disipa mucho la energía, y tú estás exhausto.

Cuando sólo te sientas, sin hacer nada, te conviertes en un estanque silente de energía. Y el estanque crece más y más y más. Casi llega a un punto en que se está desbordando… y entonces te sientes muy sensual.

Sientes una nueva sensibilidad… sensualidad… aun sexualidad… como si todos los sentidos se hubiesen refrescado… rejuvenecido… vitalizado; como si el polvo que tenías encima se hubiese caído y te hubieras dado un baño, y estuvieses siendo lavado por una ducha. Eso sucede.

De ahí que la gente, especialmente los monjes Budistas que han estado haciendo Vipassana durante siglos, no comen mucho. No lo necesitan.

Comen una vez, y es una comida muy escasa, muy frugal, a lo más lo puedes llamar un desayuno… y una ve al día. No duermen mucho, pero están llenos de energía. Y no son escapistas, trabajan duro. No es que no estén trabajando. Cortarán madera y trabajarán en el jardín, en el campo, en la finca; trabajarán todo el día.

Pero algo les ha sucedido, y ahora su energía no está siendo disipada.

Y la postura que asumen al sentarse conserva muchísimo la energía.

La posición de loto en la que los budistas se sientan es tal que todas las extremidades del cuerpo están unidas: pie sobre pie, mano sobre mano.

Estos son los puntos desde donde la energía se mueve y fluye hacia fuera.

Para que la energía fluya hacia fuera, se necesita algo puntiagudo. De allí que el órgano sexual masculino sea puntiagudo, porque debe despedir mucha energía. Es casi una válvula de seguridad.

Cuando tienes demasiada energía adentro y no puedes hacer nada, la liberas sexualmente.

En el acto sexual, una mujer nunca libera ninguna energía. Así, una mujer puede hacer el amor con muchas personas en una noche, pero no así un hombre. Una mujer puede inclusive conservar energía si sabe cómo hacerlo; incluso puede obtener energía de ese modo.

Tu cabeza no libera energía alguna hacia fuera. La naturaleza le ha dado una forma redonda. Así, el cerebro nunca pierde energía alguna, la conserva.

Porque eso es lo más importante: es el control central de tu cuerpo. Tiene que ser protegido, y el cráneo redondo lo protege.

La energía no puede escaparse de algo redondo. Es por eso que todos los planetas, Tierra y Sol y Luna y estrellas, son redondos. De otra manera, liberarían energía y morirían.

Cuando te sientas, te haces redondeado; las manos se tocan entre sí. Así, si una mano libera energía, esta entra en la otra mano. Los pies tocan los pies… y la forma en que te sientas se transforma casi en un círculo.
La energía se mueve dentro de ti. No va hacia fuera. Uno la conserva, uno se transforma poco a poco en un estanque.

Poco a poco, sentirás casi una saciedad en tu estómago. Puede que estés vacío, puede que no hayas comido, pero sentirás una cierta plenitud. Y entonces… la arremetida de la sensualidad.

Pero esto es una buena señal, una muy, muy buena señal. Así que disfrútala.

Tarde o temprano uno debe llegar a un acuerdo con la propia sensación melancólica de sentirse solo. Una vez que la enfrentas, esta sensación
modifica su color, su cualidad, su sabor se vuelve totalmente difícil. Se transforma en soledad. Entonces deja de ser aislamiento: es soledad. El aislamiento conlleva sufrimiento; la soledad contiene un espacio de dicha.

– CONVIRTIENDOTE EN ASTRONAUTA DEL ESPACIO INTERNO

Muchas veces, en profunda meditación, de pronto sentirás como si la gravitación hubiera desaparecido. Como si nada te retuviera a la tierra; como si ahora te tocara a ti decidir si quieres volar o no… ahora depende de ti: si quieres, puedes simplemente volar hacia el cielo.

Todo el cielo es tuyo… pero cuando abres los ojos, de pronto el cuerpo está ahí, la tierra está ahí, la gravitación está ahí.
Cuando estabas meditando con los ojos cerrados, olvidaste el cuerpo, te moviste a una dimensión diferente: la dimensión de la Gracia.

Disfrútalo, permítelo, porque una vez que comiences a pensar que es una locura, lo detendrás y esa interrupción alterará tu meditación.

Disfrútala, como si volaras en un sueño.

Cierra los ojos. En la meditación, ve donde quieras, elévate más y más en el cielo. Y pronto muchas más cosas estarán a tu alcance. Y no te asustes: esta es la mayor aventura, más grande que ir a la Luna.

Convertirte en un astronauta del espacio interno es la aventura más grandiosa.

Extracto de: “El Libro Naranja” – OSHO

Acerca del Vipassana o sobre como detener la mente para expandir la Conciencia – Osho

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– Vipassana.

La mente es muy seria, y la meditación carece totalmente de seriedad.
Cuando yo digo esto puede que tú te asombres, porque la gente habla muy seriamente acerca de la meditación. Pero la meditación no es una cosa muy seria…es como el juego, no serio…sincero, pero no serio.
Esto no es algo como el trabajo, es más como un juego. El juego no es una actividad…aun cuando no es activo, no es una actividad. El juego es sólo placer.

La actividad no va a ninguna parte, no tiene motivación alguna…más bien es solamente energía pura, fluyendo. Pero es difícil, porque estamos demasiado envueltos en actividad. Hemos estado siempre tan activos que la actividad se ha convertido en una obsesión profundamente enraizada.

Incluso cuando dormimos estamos activos. Hasta cuando pensamos en relajarnos estamos activos.
Incluso a la relación la transformamos en una actividad; hacemos un esfuerzo para relajarnos. ¡Esto es absurdo! Pero sucede debido a los hábitos de robot de la mente. Entonces ¿qué hacer?

Solamente la no-actividad te conduce a tu centro interno, pero la mente no puede concebir cómo no estar activa.
Entonces ¿qué hacer?

He ideado una forma. Y el medio es ser activo hasta tal extremo que la actividad simplemente cese; ser tan locamente activo, que la mente, que está añorando la actividad, sea expulsada de tu sistema…sólo entonces, después de una profunda catarsis, puedes caer en la no-actividad y tener un vislumbre de ese mundo que no es el mundo del esfuerzo.

Una vez que conoces este mundo, puedes moverte dentro de él sin ningún esfuerzo.

Una vez que has sentido cómo estar aquí y ahora, sin hacer nada, te puedes mover dentro de esto en cualquier momento; puedes permanecer en esto dondequiera.

Finalmente, puedes estar activo externamente y profundamente inactivo en tu interior.
Los métodos catárticos son invenciones modernas.

Estos no eran necesarios en los tiempos de Buda, porque la gente no estaba tan reprimida. La gente era natural, la gente vivía vidas primitivas, vidas incivilizadas, espontáneas.

Es por eso que Buda entregó directamente el Vipassana a la gente. Vipassana significa súbita comprensión interna. Pero ahora no puedes practicar Vipassana directamente. Y los profesores que enseñan Vipassana directamente no pertenecen a este siglo; están atrasados en dos mil años.

Sí, puede que algunas veces ellos ayuden a una o dos personas entre un centenar, pero eso no puede hacer mucho.
Yo estoy introduciendo métodos catárticos, de manera que lo que la civilización te ha hecho pueda ser deshecho…de manera que puedas ser primitivo nuevamente.

Desde ese estado primitivo, desde esa inocencia primal, la súbita comprensión interna se vuelve de fácil acceso.

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